En 12 años, el mercado dental español se ha duplicado. Pero las cifras cuentan solo una parte de la historia. ¿Por qué el sector ha crecido tanto? ¿Qué papel juegan los pacientes, los laboratorios y las clínicas, ya sean de cadenas o independientes? ¿Quién impulsa la digitalización a la hora de la verdad? ¿Y qué diferencias existen entre España y otros mercados europeos?
Hablamos con Simone Gala, especialista en análisis de mercados dentales y Head of Business Development – Hard Data en Key-Stone Research & Consulting, para entender mejor las tendencias que transforman el sector y averiguar qué podemos esperar de los próximos años.
Evolución del mercado dental español
¿Cómo describirías la evolución del sector dental en España desde tu experiencia analizando distintos mercados europeos?
Diría que el mercado español es muy sólido. En los últimos doce años ha crecido de forma constante y prácticamente ha duplicado su tamaño. Hemos pasado de unos 650 millones de euros en 2012 a cerca de 1.300 millones en 2025.
Cuando hablas del mercado dental, ¿incluyes también productos de supermercado, como la pasta de dientes?
No, hablamos únicamente del negocio B2B. Es decir, de los productos y servicios que se venden a distribuidores, clínicas dentales y laboratorios dentales.
Más tratamientos, más pacientes
¿Qué ha cambiado para que el mercado haya crecido tanto?
Los pacientes están recibiendo tratamientos de más valor añadido. Hace unos años no disponían de opciones como los alineadores para ortodoncia. Tampoco se colocaban tantas prótesis en pacientes mayores. Además, muchos tratamientos son hoy más accesibles que antes, y eso también ha hecho crecer el número de pacientes.
Salud bucal, estética y prevención
Más allá de todas las explicaciones que encontremos, lo cierto es que las personas tienen más sensibilidad y conciencia en relación a su salud dental, ¿no es así?
Sí, sin duda. Todo empieza con las necesidades de los pacientes. Hoy existe una mayor preocupación por la salud bucal y también más interés por la estética y la prevención. Eso hace que cada vez soliciten más tratamientos y más opciones. Para responder a esas necesidades también ha sido necesaria una inversión importante en tecnología y formación.
Cómo nacen los nuevos tratamientos
Los pacientes siempre han tenido necesidades, pero en los últimos años se les ha dado mejor respuesta que nunca con nuevos tratamientos.
Es un proceso interactivo entre pacientes y dentistas. Recordemos que el dentista también es un emprendedor. Detecta una necesidad y decide invertir para responder a ella. Si cinco pacientes en poco tiempo le dicen que una prótesis removible no les convence, probablemente acabará incorporando otras opciones de tratamiento. Al final, la demanda impulsa la inversión, y la inversión hace posibles nuevos tratamientos.
El dentista como observador de tendencias
¿Un buen dentista debe ser observador?
Sí, y no solo en la clínica. El dentista también es paciente. Y fuera de la consulta observa muchas cosas. Ve lo que ocurre con sus amigos y familiares, con sus padres, con sus abuelos o con otras personas mayores de su entorno. Descubre necesidades que después también detecta en sus pacientes.
Oportunidades de crecimiento en la clínica dental
¿Qué hace crecer de verdad a una clínica dental?
Una de las cosas en las que nos fijamos es dónde están las oportunidades de crecimiento. Al final, una clínica quiere mejorar la calidad de vida de sus pacientes y, al mismo tiempo, desarrollar su negocio. Cuando un paciente está satisfecho y acude de forma regular, aparecen más oportunidades para acompañarlo a lo largo del tiempo. Puede venir para una higiene o interesarse por un tratamiento estético como un blanqueamiento. Y si aparecen problemas más importantes, hay opciones para tratarlos. Además, quien visita al dentista de forma regular suele acabar pagando menos, porque la prevención permite detectar muchos problemas en fases tempranas.
Tecnología e inversión con criterio
No toda la tecnología que llega al mercado acaba teniendo sentido para todas las clínicas o laboratorios, ¿verdad?
Exacto. Conozco el caso de un dentista que invirtió en una impresora 3D, sin planificar previamente con su equipo cómo incluirla en su flujo de trabajo, y al final acabó vendiéndola porque no la utilizaba. La tecnología tiene que responder a una necesidad real y, como el conocimiento, tiene que ser compartida. A veces ocurre como en un equipo de fútbol: el dueño toma una decisión sin escuchar al entrenador. En una clínica o un laboratorio también es importante escuchar a las personas que van a trabajar con esa tecnología cada día. Antes de comprar, conviene analizar cómo te va a ayudar, qué ventajas aporta y qué limitaciones tiene.
Quién lidera la digitalización
¿Quién suele empujar más la digitalización en España: la clínica o el laboratorio?
Depende mucho de cada caso. Si una clínica pequeña trabaja con un laboratorio grande, normalmente es el laboratorio quien impulsa más la digitalización. En cambio, cuando una clínica grande trabaja con un laboratorio pequeño, suele ser la clínica la que marca el ritmo.
Mucho más que un escáner intraoral
Cuando hablamos de digitalización, muchas veces pensamos enseguida en el escáner intraoral. ¿Es una visión demasiado limitada?
Sí, porque la digitalización va mucho más allá del escáner. También incluye los sistemas de gestión, las herramientas en la nube o la comunicación con pacientes y proveedores. Al final, se trata de hacer los procesos más eficientes. Hoy muchas tareas que antes requerían más tiempo, se hacen de forma más eficiente y con más calidad.
Clínicas privadas, cadenas y DSO
¿Qué impacto han tenido las cadenas de clínicas en el mercado español?
Han sido capaces de ofrecer tratamientos a precios más asequibles y han ganado más peso en España que en otros mercados, como Alemania o Francia. Dicho esto, su crecimiento parece haberse estabilizado en los últimos años. En el sector sigue desarrollando en paralelo tanto el canal de las clínicas privadas como el de las DSO [grupos de clínicas dentales].
El futuro del sector dental
Para terminar, ¿cómo imaginas el sector dental dentro de 10 o 15 años?
Creo que la prevención seguirá ganando peso. Cada vez existe una mayor conciencia sobre la salud bucal y eso tendrá consecuencias en los tratamientos que veremos en el futuro. En implantología todavía hay margen de crecimiento y no creo que hayamos alcanzado el pico del mercado. Sin embargo, a largo plazo, una mayor prevención debería traducirse en una menor necesidad de implantes. En Italia, por ejemplo, podríamos estar más cerca de ese punto. En cuanto a la ortodoncia, su evolución dependerá de factores demográficos, como el número de niños, y de la evolución de los tratamientos sobre pacientes adultos.




