Hay un procedimiento muy habitual en ortodoncia invisible que sigue generando dudas: el stripping o reducción interproximal (IPR), que se emplea para abrir el espacio necesario para que los alineadores muevan los dientes correctamente.
El doctor Carlos Galindo, con 30 años de experiencia clínica, analiza este procedimiento en un artículo publicado en el blog de su clínica en Barcelona. Lo hace con un tono divulgativo, el mismo que un buen profesional emplea cuando habla con sus pacientes sobre un tratamiento.
Con este planteamiento es fácil entender cómo y para qué se emplea esta técnica. El director médico de Clínica Dental Galindo también subraya la importancia de que la reducción del esmalte sea precisa, exactamente la que marca la planificación del tratamiento de ortodoncia invisible. Para ello —señala en su escrito— es fundamental el uso de sistemas y protocolos como el de la marca suiza Intensiv.

Qué es el stripping dental en ortodoncia invisible
El stripping o reducción interproximal (IPR) consiste en eliminar una mínima cantidad de esmalte entre los dientes para crear el espacio necesario y poder alinearlos en un tratamiento de ortodoncia.
Se aplica en casos de apiñamiento leve o moderado, cuando no hace falta recurrir a extracciones.
La reducción, de entre 0,2 y 0,5 mm, no tiene impacto estético visible, pero es la necesaria para poder iniciar el tratamiento con garantías. Se hace solo sobre el esmalte, sin afectar a la dentina ni a la estructura del diente.
El punto crítico: la precisión al reducir el esmalte
Desde un punto de vista clínico, lo importante es cómo se garantiza que se elimina exactamente la cantidad de esmalte que requiere la planificación del tratamiento.
Reducir esmalte no admite margen de error. Si se reduce de menos, no se genera el espacio necesario para el buen desarrollo del tratamiento de ortodoncia. Si se reduce de más, se altera la anatomía dental.
Por eso el procedimiento no depende solo de la técnica, sino también del sistema que se utiliza.
Protocolo Intensiv: control de la reducción y pulido final
En su artículo, el doctor Galindo detalla que en su clínica dental en Barcelona trabaja con el protocolo de Intensiv.
Este sistema de trabajo define dos fases críticas del IPR:
- Reducción calibrada: instrumentos diseñados para eliminar una cantidad exacta de esmalte.
- Pulido final: superficie lisa tras la intervención. Facilita la higiene interdental y evita la acumulación de placa.
El stripping deja de depender tan solo de la habilidad del profesional de la clínica y pasa a formar parte de un procedimiento controlado dentro del plan de tratamiento.

El stripping no se nota, el resultado de la ortodoncia sí
El artículo insiste en un punto que genera dudas en muchos pacientes. «¿Se va a notar que me hayan quitado esmalte?».
La reducción es tan pequeña que no modifica ni el tamaño ni la forma visible de los dientes. No hay un diente más estrecho a simple vista.
Lo que sí cambia es la posición final al terminar el tratamiento con alineadores. La alineación mejora y el resultado es más natural.
Cuando el paciente entiende el procedimiento, el tratamiento avanza mejor
Explicar bien el stripping resuelve dudas y evita malentendidos cuando una persona valora un tratamiento de ortodoncia invisible. El paciente entiende por qué se crea espacio, en qué cantidad y con qué objetivo en el marco de la planificación de la ortodoncia.
Esta forma de explicar también tiene una lectura clínica. Todavía hay profesionales que trabajan con sistemas poco precisos y, por miedo a reducir más esmalte del necesario, se quedan cortos. El resultado es un espacio insuficiente, movimientos que no progresan como deberían y tratamientos que se alargan.
Trabajar con protocolos y sistemas que permiten ajustar la reducción con precisión evita ese problema y facilita que el tratamiento funcione como estaba previsto.




