Las planchas termoformables se usan cada día en ortodoncia y otros trabajos del laboratorio. A simple vista pueden parecer similares, pero no todas responden igual durante el termoformado. Cuando el material se comporta de forma previsible, como pasa con las planchas termoformables de Leone, el resultado final del trabajo en el laboratorio o en la clínica ofrece el nivel esperado.
Leone dispone de distintos tipos de planchas termoformables para cubrir diferentes necesidades, entre ellas la nueva plancha de tres capas.
En este post veremos qué planchas ofrece Leone y repasaremos los factores determinantes al trabajar con este tipo de materiales: la consistencia entre lotes de producción, la transparencia y el comportamiento de la plancha durante el termoformado.
Tipos de planchas termoformables
No todas las planchas termoformables tienen la misma estructura. Según cómo están fabricadas, cambia su comportamiento durante el termoformado y su uso en clínica o laboratorio.
Planchas monocapa (PETG)
Están formadas por una sola capa de material rígido.
Mantienen bien su forma tras el termoformado y ofrecen una alta transparencia. Se utilizan sobre todo en la fabricación de alineadores y retenedores, en los que el acabado y la estabilidad son clave.
Planchas bicapa (hard/soft)
Combinan una capa rígida exterior con una capa interna más blanda.
Esta estructura mejora el contacto con los dientes y aporta mayor comodidad. Se utilizan en férulas y otros dispositivos en los que interesa mantener estabilidad y un apoyo más cómodo.
Planchas tricapa
Están formadas por tres capas (PETG/PU/PETG), con un núcleo flexible entre dos capas externas.
Permiten una respuesta más progresiva del material y reparten mejor las fuerzas durante el uso. Esto ayuda a mantener fuerzas más constantes y mejora la comodidad del paciente.
Cada tipo de plancha responde de forma distinta durante el termoformado y en el uso clínico. Elegir una u otra depende del tipo de aparato y del resultado que se quiere conseguir.
Planchas termoformables con resultados previsibles
No todas las planchas termoformables se comportan igual durante el termoformado, aunque estén fabricadas con el mismo tipo de material. La diferencia está en cómo se ha producido la plancha. Hay tres factores que influyen directamente en el resultado:
- el control del proceso de fabricación
- la pureza del material
- la homogeneidad de la lámina, que depende de cómo se ha producido el material
Cuando estos aspectos están bien definidos, el material responde de forma uniforme durante el termoformado. La plancha se ablanda de forma regular, se adapta sin generar tensiones y mantiene sus propiedades tras el enfriado. Al final, todo ello se traduce en un resultado más predecible.

Por qué es importante trabajar con planchas sin poros
Una de las preocupaciones habituales en el laboratorio es la aparición de burbujas o defectos tras el termoformado. Estos defectos pueden deberse a la presencia de microburbujas en el material o a la humedad acumulada antes del proceso.
Si aparecen defectos, el resultado cambia:
- la superficie deja de ser lisa
- la transparencia se pierde
- el acabado se vuelve irregular
No es solo una cuestión estética. Una superficie lisa facilita la limpieza del aparato y ayuda a mantener una buena higiene durante su uso. Las planchas termoformables de Leone ofrecen una estructura uniforme, lo que ayuda a mantener una superficie limpia tras el termoformado.
El papel de la humedad en el termoformado
La humedad influye en el resultado del termoformado. Si la plancha absorbe humedad antes del proceso, al calentar el material pueden aparecer burbujas o defectos en la superficie. Esto explica por qué, en ocasiones, el resultado cambia sin modificar los parámetros de la máquina. Para evitarlo, es importante conservar el material en su envase hasta el momento de uso.




